AI Robotics2026-06-20WIRED AI

Entrenar robots humanoides: el nuevo empleo de moda en Shenzhen

En el bullicioso centro tecnológico de Shenzhen, está surgiendo una nueva y peculiar categoría laboral: entrenadores de robots humanoides. En IO-AI Tech, los trabajadores se colocan cascos de realidad virtual (VR) y trajes de captura de movimiento para controlar robots humanoides de forma remota, enseñándoles a realizar tareas físicas complejas. Este método práctico de entrenamiento, que recuerda a la novela y película de ciencia ficción Ready Player One, está a la vanguardia de la ambiciosa apuesta de China por la robótica y la fabricación impulsada por IA. El proceso implica que operadores humanos realicen acciones —como ensamblar componentes, sortear obstáculos o manipular objetos delicados— mientras el robot imita sus movimientos en tiempo real. Los datos recopilados de estas sesiones se utilizan para entrenar la IA del robot, permitiéndole gradualmente realizar tareas de forma autónoma. Este enfoque acelera la curva de aprendizaje de los robots, que de otro modo requerirían millones de iteraciones programadas para alcanzar una competencia similar. Las instalaciones de IO-AI Tech se asemejan a un híbrido entre un estudio de videojuegos y una planta de fabricación, con filas de trabajadores inmersos en entornos VR mientras robots humanoides reflejan sus acciones en el espacio físico. La empresa informa que este método ha reducido el tiempo de entrenamiento para tareas complejas hasta en un 70%, convirtiéndolo en una solución rentable para industrias que van desde el ensamblaje electrónico hasta la atención médica. La inversión de China en robótica humanoide es parte de una estrategia más amplia para mantener su dominio manufacturero en medio del aumento de los costos laborales y los desafíos demográficos. Al crear una fuerza laboral de robots adaptables impulsados por IA, el país busca automatizar trabajos repetitivos y peligrosos, manteniendo al mismo tiempo la supervisión humana para el control de calidad y la toma de decisiones complejas. Los críticos, sin embargo, expresan preocupación por el desplazamiento laboral y las implicaciones éticas de utilizar mano de obra humana para entrenar robots que eventualmente podrían reemplazarlos. Los defensores argumentan que el rol de entrenador de robots es una evolución natural del trabajo, que ofrece empleo más seguro y de mayor calificación. A medida que el experimento de Shenzhen se expande, podría redefinir el mercado laboral global, combinando la intuición humana con la precisión de las máquinas de maneras antes confinadas a la ciencia ficción.

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