
AI Policy2026-09-15
WIRED AI
Demandan a Meta por usar fotos de usuarios para entrenar IA
Meta se enfrenta a una demanda colectiva propuesta que la acusa de recolectar de forma ilegal fotos de Facebook e Instagram para entrenar sus modelos de generación de imágenes con IA y para desarrollar NameTag, una función de reconocimiento facial que aún no ha lanzado. Según la denuncia, la compañía habría violado leyes de privacidad y de datos biométricos al utilizar imágenes y datos faciales de los usuarios sin el consentimiento correspondiente. Si el caso avanza, se convertirá en una prueba relevante de cómo encajan las normas de privacidad vigentes con el entrenamiento de la IA moderna.
La demanda se suma a una ola de escrutinio legal sobre el origen de los datos con los que se construyen los sistemas de IA generativa. Muchos de los grandes modelos se entrenan con colecciones gigantescas de imágenes, texto y vídeo, a menudo recogidas de la web o extraídas de la actividad dentro de las plataformas. Usuarios y reguladores se preguntan cada vez más si esa práctica respeta el consentimiento, los derechos de autor y las protecciones de privacidad biométrica.
En este caso, los demandantes piden una indemnización y una orden judicial, lo que podría forzar cambios en las prácticas de datos de Meta o limitar el desarrollo de determinadas funciones. La empresa no se ha pronunciado públicamente sobre las acusaciones.
El resultado puede influir en cómo otras tecnológicas abordan el reconocimiento facial y los datos de entrenamiento, sobre todo en jurisdicciones con leyes estrictas de privacidad biométrica. Un fallo contrario a Meta podría sentar precedente y exigir un consentimiento más claro antes de usar fotos personales para desarrollar IA. Un fallo favorable podría reforzar el argumento de que los términos de servicio de las plataformas ya conceden un permiso amplio.
En cualquier escenario, el caso deja al descubierto una tensión central del boom de la IA: los modelos potentes necesitan volúmenes enormes de datos, pero las personas retratadas en ellos suelen tener muy poca voz sobre cómo se usan sus imágenes y su identidad. NameTag añade otro motivo de preocupación, porque el reconocimiento facial lleva mucho tiempo siendo polémico por su posible impacto en la privacidad y en las libertades civiles.